Invisible es el t tulo de un relato que so en su totalidad pero que jam s pude escribir a pesar de que lo intent muchas veces de diferentes formas en distintos momentos de mi vida. En ninguna de las muchas versiones logr capturar lo que para m era la esencia misma del relato. Sin eso la historia no ten a densidad, no ten a sentido. Como en muchas otras ocasiones y mbitos de mi vida, fue cuando finalmente desist de intentar llevarlo a la realidad del papel que me di cuenta de que lo esencial del relato no estaba contenido en la historia, de alguna forma oculta o secreta, sino que surg a del t tulo que el propio sue o hab a escogido. Mis esfuerzos hab an fracasado porque hab a partido de un error. Ese universo infantil que me fascinaba y que no pod a recrear, no hab a desparecido, no estaba disuelto, ni perdido irremediablemente. El sue o hab a escogido el lenguaje del relato para mostrar una vitalidad contenida, un impulso vivo que necesitaba manifestarse, dejar de estar en las sombras. El relato en el que un ni o cree obtener los poderes con los que siempre so , y que vive atormentado por las supuestas consecuencias de la nica vez que pudo utilizarlos se perdi , probablemente para siempre. Pero esa fuerza invisible encontr en los relatos que surgieron despu s el camino para expresar un universo nico y sin concesiones.